Construido a mediados del s.XIX, una época turbulenta de la historia de Italia, el Gran Hotel Plaza fue inicialmente residencia de una noble familia italiana de Piamonte. Posteriormente, en 1860, fue transformado en hotel de lujo de 5 estrellas. Su extraordinaria ubicación en el centro mismo de Roma le aseguró un éxito instantáneo.
Uno de los más ilustres huéspedes del Hotel fue el Papa Pio IX, que se hospedó en él en 1866 en honor de la Emperatriz Carlota de México, que prefirió el esplendor del Gran Hotel Plaza a los modestos alojamientos del Vaticano.
Los espacios comunes del Gran Hotel Plaza, amplios, iluminados con enormes arañas de cristal y lucernarios polícromos, fueron el entorno perfecto para importantes reuniones de grandes familias de la nobleza, hombres de negocios y políticos.
Entre los más importantes eventos históricos que tuvieron lugar en el hotel destacan las reuniones preliminares entre los representantes de los estados Europeos que vinieron a Roma con ocasión de la Conferencia para el Tratado del Mercado Común Europeo en 1957.




